Mintii Brain se conecta a tus bases de datos y herramientas, y responde preguntas en español. Cada respuesta llega con su gráfico, sus números y el SQL detrás, para revisarla antes de que alguien actúe sobre ella. Tu primer análisis toma minutos, no semanas.
Listo. Armé el panel con datos en vivo: ventas por canal, ticket promedio y evolución semanal. El SQL de cada gráfico está a un clic.
Con la confianza de equipos líderes
Las preguntas exploratorias del día a día pasan a agentes verificables, y el equipo de datos se concentra en lo que sí requiere criterio humano.
La consulta que antes entraba a la cola de tickets del área de datos hoy se responde en la misma reunión donde surgió.
Cada cifra llega con la consulta que la generó. Si el número importa, cualquiera puede auditar de dónde salió antes de decidir.
Carga las reglas, definiciones y excepciones de cada tabla, para que el agente sepa exactamente qué significa «cliente activo» para tu equipo.
Dile algo una vez en el chat —como «descarta proveedores sin cumplimiento»— y queda guardado y aplicado automáticamente de ahí en adelante.
Escribe las preguntas cuyas respuestas ya conoces. El agente entra en producción cuando las pasa, no antes.
Describe qué quieres monitorear. Los gráficos se eligen, se conectan a datos vivos y se organizan en un tablero, o en un sitio de datos completo con un link para compartir.
El mismo panel vive donde ya trabaja tu equipo: un link, la intranet o un iframe en una herramienta interna. Tú decides qué filtros controla quien lo abre y si la página exige un token firmado antes de cargar.
Cada gráfico se acompaña de un resumen de qué cambió: qué segmento se movió, cuánto, y qué implica si la tendencia se mantiene.
Describe el reporte una vez. Corre según tu calendario y llega ya redactado a quien corresponda.
Cada corrida queda registrada: cuándo se disparó, qué devolvió cada paso y por qué, sin tener que excavar en logs.
Agrega un paso de análisis dentro del workflow, y cada vez que la automatización corre, el agente analiza tus datos en vivo, de cero.
Mintii solo puede leer. Cualquier intento de modificar o borrar información se bloquea antes de llegar a tus datos.
Las claves de conexión viajan cifradas, quedan aisladas por cuenta y nunca se muestran ni se guardan en el navegador.
Tus datos se usan solo para responder tus preguntas: no entrenan modelos ni se comparten con nadie. En planes Enterprise, el procesamiento puede quedar en tu nube y en tu región.
Roles, permisos por fuente de datos y un registro de todo lo que se consultó, quién lo pidió y cuándo.
Cada persona ve solo los datos que le corresponden, también cuando los paneles se muestran dentro de tu propia aplicación.
Cada conexión tiene los permisos mínimos necesarios y se puede revocar en un clic, sin afectar al resto del equipo.
Bases de datos, warehouses, planillas y aplicaciones de negocio, todas consultables desde una misma conversación en español.
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BsaleComparación de Mintii Brain frente a herramientas de BI tradicionales y asistentes de IA genéricos.
| Característica | Mintii Brain | BI tradicional | Asistentes IA genéricos |
|---|---|---|---|
| Tiempo de implementación | Días | Semanas o meses | Inmediato |
| Agente con contexto del negocio | Entrenado con tus reglas | — No disponible | Genérico, sin contexto |
| Respuestas en lenguaje natural | Precisas y gobernadas, en español | — No disponible | Frecuentes alucinaciones |
| Dashboards | Un prompt, en tiempo real | Construcción manual | Estáticos, de una sola vez |
| Alertas y reportes | Incluidos, un prompt | Configuración manual o add-on | — No disponible |
| Gobernanza (roles, auditoría) | Incluida de fábrica | Solo en plan enterprise | — No disponible |
| Fuentes de datos | Bases, apps y planillas | Según licencias de conectores | Carga manual, sin datos grandes |
| Verificabilidad | SQL visible en cada respuesta | Solo para usuarios técnicos | — No disponible |
Lo que preguntan los equipos de datos antes de probarlo, respondido sin rodeos.
No para reemplazar tus dashboards. Un dashboard responde una pregunta que alguien planificó, y eso sigue siendo útil. Mintii Brain existe para las otras preguntas: las que aparecen un martes, importan una hora y nunca justificaron abrir un ticket.
De ahí nacen los backlogs de análisis, y ahí es donde la mayoría de los equipos se rinde y exporta a una planilla. Mintii Brain no reemplaza tu capa de reportes: elimina la fila de espera frente a las preguntas que nunca ameritaron construir una.
No. Le saca de encima el trabajo repetitivo: las mismas cinco consultas que le piden cada semana por Slack. Tu equipo pasa de responder preguntas a definir qué significan los números, y esas definiciones son justamente lo que hace que el agente responda bien.
La ves. Cada respuesta muestra la consulta que la generó, así que el error es visible en vez de quedar escondido en un número. Y se corrige una sola vez: le dices al agente qué estaba mal, queda guardado como regla y se aplica de ahí en adelante.
No. Se conecta a tus datos tal como están, sin un proyecto de limpieza previo. Lo que sí hace falta es escribir tus definiciones —qué es un cliente activo, qué ventas cuentan— y eso se hace en la implementación, en horas, no en meses.
Los primeros resultados salen el mismo día que conectamos las fuentes. Lo que toma un poco más es cargar el contexto de tu negocio y probar los agentes con preguntas cuyas respuestas ya conoces, antes de abrirlo al resto del equipo.
Es el caso normal, no la excepción. Bases de datos, planillas y aplicaciones de negocio se consultan desde la misma conversación, así que una pregunta que mezcla ventas del ERP con gasto de publicidad se responde sin que nadie exporte nada.
El precio no se dispara por sumar personas que solo preguntan. Esa es la diferencia con el BI tradicional, donde cada nueva licencia empuja a la gente de vuelta a pedirle capturas de pantalla a un compañero.
Datos malos siguen produciendo respuestas malas, ahora más rápido y con más seguridad, lo cual es peor. Por eso los agentes de Mintii cargan tus definiciones antes de responder, y por eso cada respuesta muestra su consulta.
La gobernanza importa más, no menos: una herramienta que deja a cientos de personas mirar los datos de la empresa necesita solo lectura forzada, permisos por persona y un registro de quién preguntó qué. Alguien sigue siendo dueño de qué significan los números; lo que cambia es que los escribe una vez, como reglas que el agente aplica, en lugar de recodificarlos en cada reporte.
La mayoría de las pruebas falla por probar la pregunta equivocada. Pregúntale a cualquier herramienta algo que ya tiene reporte y se verá bien, porque la respuesta es una búsqueda.
Prueba las preguntas que nunca se convirtieron en reporte, y aplícanos estos controles igual que a cualquiera: ¿puedes ver la consulta?, ¿qué pasa con la segunda pregunta?, ¿cómo la corriges?, ¿cuánto cuesta cuando crece el uso?, ¿llega a tus datos tal como están?
Cuéntanos qué quieres responder y te mostramos Mintii Brain sobre tus propias fuentes.
Gracias por escribirnos. Leemos cada mensaje y te respondemos dentro de un día hábil.
Mintii Brain se implementa junto a tu equipo: conectamos tus fuentes, cargamos el contexto de tu negocio y probamos los agentes con preguntas cuyas respuestas ya conoces antes de ponerlos a responder.
Hablemos de tus datos. Te respondemos dentro de un día hábil.